La Fundación del Sonido nace de una convicción profunda: en Panamá, el sonido no es solo arte o entretenimiento, es memoria viva, conocimiento ancestral y resistencia.

Nuestros cantos, tambores, voces y paisajes sonoros son archivos vivos que han sobrevivido siglos fuera de los libros y las bibliotecas, transmitidos de cuerpo en cuerpo, de comunidad en comunidad.

“Trabajamos en la recuperación de nuestra música y nuestros saberes orales, investigando, preservando y activando nuestra herencia sonora.